lunes, 24 de febrero de 2014

CHRISTINE NOSTLINGER: Konrad, o el niño que salió de una lata de conservas y Rosalinde tiene ideas en la cabeza


Christine Nöstlinger nace en Viena en 1936. La madre de Christine era maestra de educación infantil y su padre era relojero. Fantasía desmedida y precisión se unen en su obra literatura.
Procede de una familia antifascista, muy humilde, afincada en un barrio de inmigrantes italianos. Estos orígenes la llevarán a ser miembro del partido troskista austriaco.
Más tarde, vivirá en una pequeña granja en la misma frontera de Austria. Es una autora muy polémica, cuya primera novela, Federica, la pelirroja nunca llegó a ser publicada por la gran controversia política y social que generaba la obra, que giraba en torno a la vida de una muchacha muy progresista.
Muy interesada por la pintura, rechazó la universidad e intenta vivir de lo que pinta. Comenzó por hacer unas pequeñas ilustraciones sobre un texto escrito, pero los editores mostraron más interés por el texto que por la obra pictórica.
Terminada la II Guerra Mundial, también los autores de novelas infantiles y juveniles tienen que hacer una nueva literatura tras la hecatombe. Hay que atender a través de la literatura a una infancia que ha quedado huérfana.
Dentro de sus influencias, se reconoce la relación que tuvo con la mestra Mira Lobbe, autora de La abuelita en el manzano, quien toca temas de historias cotidianas. También vemos en sus textos retazos de la literatura de Astrid Lindgren y Gianni Rodari. Los admira por lo de meditado que hay en sus obras literarias, tanto en Pippi Calzaslargas como en La gramática de la fantasía.
A la par, en periódicos alemanes escribe. Va publicando artículos que versan sobre el asunto de la mujer, con una conciencia profundamente feminista. Los receptores de estos artículos será la nueva burguesía austriaca interesada en la tradición.


Su libro Konrad, o el niño que salió de una lata de conservas es desde el título un libro surrealista, que pertenece al Non sense, con un interés en la literatura inteligente que revierte en el lector a través de la ternura y la ironía. Sin entrar en el disparate inglés, intenta una literatura más controlada, echando mano de las hipótesis fantásticas de Rodari.
El origen de Konrad es una mujer real. Una vecina italiana con un oficio alternativo, cuyo hijo juega hasta altas horas de la noche en la calle y que a ella, a Christine le llamaba la atención. de este modo, incorpora a esta mujer a su universo fantástico en Konrad.
En Konrad o el niño que salió de una lata de conservas se plantea la siguiente incógnita ya desde el inicio: ¿Qué pasaría si recibiese en su casa a un niño que viene guardado en una lata de conservas? Esto es una hipótesis fantástica que le lleva al planteamiento de un niño que ha sido fabricado y que cae en manos de una mujer diversa, intuitiva. Esta mujer ha estado casada pero su marido se ha marchado. Esta mujer, la señora Bartolotti se ve dos veces a la semana con un señor que es su vecino, el señor Egon. Ellos se relacionan así porque ella lo ha decidido. Él procede de una enseñanza conductista, ella de una enseñanza libertaria. Y ambos van a entregarse a la educación de un niño que ha sido programado. Tienen que desenvolverse con él en una sociedad burguesa, agresiva y en una escuela normalizada.
En la obra se van tocando temas como la familia, la propiedad privada y las relaciones. Generando un final abierto, nada dogmático.


En la historia juega un importante papel Kitti, la niña burguesa que se revela por afecto, por amor.
Konrad es un niño marginado perteneciente a una sociedad neolítica que sólo acompaña a aquel que ha visto nacer y va a ver morir y que rechaza al extraño, al inmigrante que no se sabe de dónde procede; y esto le sucede a Konrad.
La pequeña niña es el personaje, junto a la madre, personajes femeninos que aportan las soluciones. La solución pasa por desprogramar a Konrad de la perfeccion para conseguir que un niño imperfecto, mal educacado, si se quiere, pueda quedarse a vivir en un mundo brutal pero fecundo.
Rosalinde tiene ideas en la cabeza es un libro aparentemente más sencillo que comienza con una construcción del personaje más rápida.
Ahora el personaje principal ya es una niña, una niña pensativa y curiosa. Homenaje a Pippi Calzaslargas y a Alicia de Lewis Carroll. S
e introduce en el pensamiento de los niños: ¿qué piensan los niños? Lo hace de una manera fragmentaria a través de situaciones de vida proporcionando un final magnífico y abierto
El apoyo de Rosalinde está en el abuelo, un hombre inteligente que sabe hacer cosas. Es un hombre atento, poco hablador, sólo habla cuando corresponde. Es un hombre silencioso
De nuevo nos encontramos ante el Non sense en lo relativo al nombre; ante el disparate.

Tras el análisis de estas novelas y sus personajes infantiles se produce el planteamiento de las siguientes hipótesis fantásticas, hipótesis que llevaremos a las escuelas para trabajar el sinsentido entre nuestras alumnas y alumnos:

- Érase una mujer zurda de una oreja que tan sólo oía lo que le llegaba de izquierdas ignorando lo más diestro de la vida.
- Érase una vez un cuento sin páginas, una palabra sin sonido y un lamento alegre.
- Érase un verso sin rima
(Marga Quintanilla)

Al ratón le gusta el pescado,
el gato deseo el queso,
los hombres viven en nidos,
los pájaros en casas,
ya lo ves,
viva el mundo cambiante,
viva el mundo al revés.
El lápiz borra,
la borrador escribe,
la guasa la tiene el serio,
el bromista también tiene guasap,
el piloto pedalea,
el ciclista vuela.
Ya lo ves,
viva el mundo cambiante, viva el mundo al revés.
De día se ven las estrellas,
de noche vemos el sol,
el mudo canta,
el que no se lava también canta,
los pobres primero,
los ricos después.
Ya lo  ves,
viva el mundo cambiante,
viva el mundo al revés.
La tibia en el brazo,
el humero en el pie,
el carbón es blanco,
la nieve negra,
el secador se no se enchufa,
algún político sí se enchufa.
Ya lo ves,
viva el mundo cambiante,
viva el mundo al revés.
La lavadora suena,
la radio lava,
el niño manda,
el maestro obedece,
la oreja huele, la nariz escucha,
los pantalones primero,
los calzones después,
si quieres saber lo que sé,
ya lo ves,
viva el mundo cambiante,
viva el mundo al revés.

(Manuel Alcántara)

- Cuando se tienen ideas semiafónicas...
- Una  C se miraba en el espejo...
(Modesta Moreno) 

Y otra vez  unas fotografías para el recuerdo porque lo pasamos bien soñando diversos mundos de la mano de Federico Martín Nebras.